23 Ago

RADIESTESIA MILITAR Y DE PAREJAS

radiestesia militar

Durante la Segunda Guerra Mundial, una de las principales preocupaciones de los Nazis fue la de combatir los péndulos de Radiestesia de la Inteligencia Naval Británica que (se especulaba) lograba detectar las posiciones de los submarinos alemanes con el sólo acto de colocar un péndulo sobre un mapa. Es así que se funda el Instituto Péndulo de las S.S. (Servicio Secreto)…

Durante la guerra de Vietnam, en un curso de radiestesia militar realizado el 12 de mayo de 1968, a las ocho de la mañana en la sede de la 2′ División de Marines en el Mando Militar Antiguerrillero del Cuerpo de Infantería de Marina de Camp Lejeune, en Carolina del Norte, los “Marines” sabrían cómo localizar con exactitud francotiradores, trampas mortíferas, bunker y cualquiera otra construcción disimulada en una zona de combate. Aprenderían a salir sanos y salvos de la jungla sin brújula, de día o de noche. Serían capaces de descubrir minas, escondrijos de armas y túneles, y aun de determinar cuántas personas se ocultaban dentro y de qué equipo disponían, sin tener que introducirse allí para averiguarlo… Finalmente, estarían en condiciones de situar, sobre el mapa de una zona concreta baterías, artillerías, instalaciones de radar, concentraciones de tropas, campos de aterrizajes y otros objetivos de interés militar en cualquier país del mundo.

radiestesia militar

La técnica de la radiestesia es la única que permite transmitir y recibir información con una alta probabilidad de que no sea interferida por” el “enemigo”.

El curso fue impartido por Louis Matacia. Resultó un éxito. No así el rechazo que dio al Cuerpo de Infantería de Marina en 1971 a la solicitud de aprobación como una técnica de aprendizaje. El problema estaba en que es muy baja la probabilidad de efectuar interpretaciones útiles de los movimientos de las varillas en una situación en la que no se está previamente familiarizado y también porque no pueden fijarse criterios de confirmación que indiquen al operador que el método, o las propias varillas o péndulos están funcionando adecuadamente…. Y aunque Uds. no lo crean, en Colombia debido a la actividad guerrillera que se ha dedicado a los secuestros de ganaderos en la frontera con Venezuela, la Radiestesia ha servido también para que muchos Parapsicólogos se aprovecharan de la situación y cobraran costosas consultas a los incautos. Eso ocurre debido a que la Radiestesia se ha enseñado como una técnica basada en un aparato externo al hombre, cuando es con base a un criterio del funcionamiento de la mente, que tiene que fundarse un cimiento práctico de la Radiestesia.
La técnica de la radiestesia es la única que permite transmitir y recibir información con una alta probabilidad de que no sea interferida por” el “enemigo”.
Las “Cartas Zener” tradicionalmente conocidas no tienen utilidad práctica porque se basan en un criterio matemático de probabilidad mientras que en la Radiestesia (la técnica que yo he comprobado) la probabilidad es de cien por ciento.
El interesado en practicar debe poseer un péndulo de radiestesia y realizar un curso que verdaderamente permita comprobar y desarrollar su poder mental.

Igualmente la otra persona con quien va a realizar el experimento de, transmisión y recepción de información a distancia más. Además, es vital que las dos personas interesadas en el experimento tengan una profunda afinidad física y espiritual, existente generalmente en grandes amigos, novios y parejas de casados que se llevan muy bien. (La afinidad funciona a veces también “a primera vista” entre dos personas.

Radiestesia para parejas

Ejercicio Nº 1:

Es condición previa al experimento que las dos personas practiquen por siete días con los dibujos que indican las respuestas del péndulo (Ver gráfico).
Cada persona colocará su péndulo encima de un signo, así por ejemplo si lo coloca en el signo más que significa movimiento a la derecha, como lo indica la flechita, el practicante deberá hacer girar su péndulo conscientemente hacia la derecha, como en la dirección de las agujas del reloj y se dirá así mismo: “Cuando yo coloque mi péndulo sobre el signo más, deberá el péndulo girar a la derecha”. Este ejercicio se hace de manera similar con cada uno de los dos restantes signos por siete días consecutivos. El objeto es crear un acto reflejo inconsciente.
Al concluir los siete días, cada participante deberá hacerse un examen al colocar el péndulo en cada uno de los signos radiestésicos y se dirá así mismo: “Colocaré mi péndulo en cada uno de estos signos radiestésicos, el péndulo se deberá mover sólo en la dirección correcta que indica el signo”. La persona debe esperar que se mueva el péndulo, no preocuparse
mucho: la vista debe estar concentrada en el centro del péndulo. Si el examen resulta un éxito con los tres signos, entonces puede continuar con el otro experimento, sino debe repetir el ejercicio por siete días consecutivos.

Ejercicio Nº 2:

Consiste en localizar la presencia de un ser humano antes de llamarlo por teléfono. Coloque su péndulo, sostenido por su mano en el estado de reposo. Concéntrese en el nombre de la persona a quien va llamar. Pregúntese así mismo:
¿Estará fulano o fulana de tal en su casa? ¿Sí o no?; si está, mi péndulo deberá moverse a la derecha; si no está la persona, deberá moverse a la izquierda “. Repita el ejercicio por tres veces seguidas con intervalos de reposo, de manera tal que la respuesta siempre sea la misma. Por ejemplo: si usted pregunta tres veces, y tres veces el péndulo le respondió que Sí, entonces debe llamarse a la persona a quien usted localizaba con el péndulo. Realizado el contacto en forma positiva, está usted listo para el experimento a distancia.

Ejercicio Nº 3:

Los participantes pueden iniciar el experimento en una pequeña sala y colocarse de espaldas cada uno con su péndulo. Pueden utilizar una moneda para escoger a quien le corresponde iniciar la emisión de la señal radiestésica. Quien inicia la emisión deberá tomar su péndulo y colocarlo sobre uno de los tres signos radiestésicos. Si el experimento se realiza ante varias personas, para que no quede ninguna duda de su eficacia. Se puede utilizar un dado. De los seis números del dado, se anota en un papel, dos números para cada signo radiestésico. Así para el signo más, puede ser el 1 y el 2; para el signo menos, el 3 y el 4; para el neutro el 5 y el 6. Luego que otra persona de los espectadores lanza el dado, se le da la orden al emisor según el signo que indique la cara del dado, el emisor debe concentrarse con la vista en el péndulo que está sobre el signo. Si lo coloco, por ejemplo en el signo más, deberá mover el péndulo conscientemente hacia la derecha suavemente. Deberá concentrarse en la imagen mental y el nombre de la persona receptora e imaginarse que está moviendo el péndulo en la dirección que usted deseó que la persona lo moviera.
El receptor deberá estar relajado y en disposición de recibir la influencia radiestésica del emisor. Se dirá a si mismo: “Estoy en disposición de que fulano o fulana de tal haga mover mi péndulo en la dirección deseada por él”. El receptor no debe intentar adivinar porque podría bloquear la señal radiestésica. Deberá colocarse en una extrema pasividad. Si es posible, la mente en blanco.
Finalizando el experimento, comprobado ya que se ha transmitido una señal por medios parapsíquicos, se cambian las funciones: ahora se repite el experimento, pero el emisor pasa a ser receptor y el receptor pasa a ser emisor…
Después que se ha comprobado que el experimento funciona en ambos sentidos, se está en posibilidad de que la pareja lo realice a larga distancia utilizando el teléfono para comprobar unos minutos después si el experimento ha tenido éxito. El experimento de telepatía pendular podría realizarse por televisión de manera simultánea para demostrar científicamente la posibilidad de realizarlo.
El potencial militar de este experimento es muy grande y la utilidad práctica que puede tener entre amigos, novios, casados, padres e hijos es muy buena. El seudo-experimento de las “Cartas Zener” ha tenido mayor difusión en el país,’ simplemente porque se tiene la tendencia a darle prioridad a todo lo que viene de los grandes países industrializados. . .

FUENTE: Revista Cabala. Nº 246. Año XVI. Fecha: mayo de 1.993.

Comparte: